Categoría: misterios
22 Marzo 2006
En tippah county (Missouri, Estados Unidos), un maestro de escuela refirió en 1878 la siguiente y trágica historia:
Hace unos días ocurrió en mi escuela un triste suceso. Durante algún tiempo, las águilas se mostraban muy inquietantes en los alrededores, ya que habían capturado cerdos, ovejas, etc. Nadie creía que intentasen apoderarse de un chiquillo, pero el jueves, durante el recreo, los niños se encontraban a cierta distancia de la casa, jugando a las canicas, cuando su pasatiempo se vio interrumpido por una enorme águila que descendió, capturó al pequeño Jemmie Kenney, de ocho años, y se alejó volando con él entre sus garras. El niño gritó y, cuando yo salí de la escuela, el águila volaba a tal altura que sólo pude oír los alaridos del niño. Se dio la alarma, y, a fuerza de gritos y disparos al aire, el águila se vio obligada a dejar caer su víctima, pero sus garras se habían hundido tan profundamente en él, y la caída fue desde tal altura, que el pequeño murió...
Éste no es el único caso de un chiquillo arrebatado por un águila. En 1838, en las montañas de Suiza, una niña de cinco años llamada Marie Delex fue capturada por un ave cuando se encontraba jugando con sus amigas. No fue transportada al nido del ave, ya que un grupo que salió en su búsqueda encontró allí dos aguiluchos y montones de huesos de cabra y de oveja, pero ningún rastro de la pequeña.
Algunos testigos afirman que las aves son águilas, pero los científicos afirman que un águila no puede alzar vuelo con una carga superior a un cervatillo.
Pasaron dos meses antes de que un pastor encontrara sobre una roca su cadáver mutilado.
La noruega Svanhild Hantvigsen narra que cuando tenía tres años, en 1932, fue capturada por un águila y llevada hasta su nido. Fue rescatada por varias personas que habían presenciado el hecho, y tuvo la suerte de escapar del trance sin un rasguño, aunque sus ropas estaban hechas jirones.
Este tipo de ataques resultan alarmantes e insólitos, pero no misteriosos. Algunas veces, sin embargo, surgen noticias de otra clase, acerca de monstruosas criaturas aladas que no parecen ajustarse a la descripción de ningún ave de las descritas por la ornitología. A veces, parecen más bien gigantescas criaturas voladoras de las que se extinguieron hace millones de años; en ocasiones, parecen medio humanas.
La mayor ave conocida por la ciencia es el albatros viajero, que habita exclusivamente en los océanos del Sur y que posee la mayor envergadura de alas: 3,3 metros. Le sigue muy de cerca en tamaño el cóndor andino, con una envergadura de 3 metros. Las alas del cóndor californiano miden de punta a punta 2,7 metros, pero se cree que en la actualidad no sobreviven más que unos 40 ejemplares de esta especie.
Sin embargo, incluso un cóndor parecería diminuto al lado del teratórnido, un ave que se extinguió hace unos 10.000 años. Se cree que fue el ave de mayor tamaño que jamás haya habitado la Tierra, con una longitud de 3,3 m, una envergadura de 7,5 m, y un peso de unos 75 kilos. Se han encontrado fósiles en Argentina, México y el sur de los Estados Unidos, y se calcula que algunos de ellos revelan una antigüedad de 5 a 8 millones de años.
En la mitología se habla también de aves enormes. Los indios illinois pintaron un pájaro monstruoso, el piasa o "ave devoradora de hombres", en una roca que domina un río cerca de Alton, en el estado de Illinois. Solían disparar flechas o balazos contra esta imagen cuando pasaban junto a ella en sus canoas. La pintura fue vista por exploradores misioneros en el siglo XVII antes de que la superficie de la roca fuese destruida por la erosión. En 1970 se pintó de nuevo una imagen del piasa, imitando la tradicional.
Según los Illinois, el piasa es un ave escamosa, con larga cola, cuernos y ojos de color rojo. Puede ser vista una vez al año, al amanecer del primer día de otoño, cuando sale del río para buscar una cueva donde pasar el invierno.
Recreación del secuestro del hijo de una campesina por un ave gigante, publicado en 1900.
Otras tribus amerindias hablan todavía hoy de otra enorme criatura: el ave del trueno. Según James "Cielo Rojo", indio ojibwa de la región de Thunder Bay, en Ontario (Canadá): "Vimos hace varios veranos un ave del trueno. Era un ave enorme, mucho mayor que los aviones que podemos contemplar hoy. No batía sus alas, ni una sola vez. Era blanca por debajo y negra por encima."
Los informes modernos sobre aves gigantescas en los Estados Unidos comenzaron a finales del siglo XIX En el año 1882, en Dent's Run, Pennsylvania, un tal Fred Murray divisó una bandada de aves que, según dijo él, parecían buitres gigantescos, con una envergadura de más de 5 metros.
En febrero de 1895, la desaparición de la niña de diez años Landy Junkins en Webster Country (West Virginia) fue atribuida a una de estas enormes aves. La madre de Landy envió a la niña a la casa de unos vecinos, pero nunca llegó a ella. Un grupo de búsqueda encontró sus huellas en la nieve; abandonaban el camino y se adentraban unos pocos metros en un campo. Allí, numerosas huellas se mezclaban entre sí, como si la pequeña hubiera dado vueltas sobre si misma, tal vez tratando de escapar. Nunca más se supo de ella.
Un incidente acaecido unos días después sugirió lo que pudo haberle ocurrido a la niña. Un cazador de osos, llamado Peter Swadley, fue atacado por un ave de gran tamaño, que descendió sobre él y le hundió las garras en la espalda. Swadley escapó de la muerte gracias a su perro, que atacó al ave. Esta se revolvió entonces contra el perro, abriéndole el vientre de un zarpazo, y después remontó el vuelo llevándose al infortunado animal. Un ayudante del sheriff y su hijo vieron también el "águila" gigantesca que capturó un gamo en el bosque donde ellos estaban cazando ciervos. Según dijeron, el animal tenía una envergadura de 4,5 a 5,5 metros, y un cuerpo tan voluminoso como el de un hombre.
Según se cree, el mismo monstruo fue también el causante de extrañas desapariciones de ovejas en un corral vallado. Por tanto, parece ser que se trataba de un águila capaz de levantar el vuelo con un gamo, un perro de caza, una oveja y una niña de diez años, y que además intentó apoderarse de un adulto...
Hacia 1940, en Pennsylvania, un escritor e historiador local, llamado Robert Lyman, se encontraba en la Selva Negra, cerca de Coudersport, cuando vio en medio de un camino un pajarraco de color pardo. De pie media cerca de un metro, y tenía el cuello y las patas muy cortos. Cuando alzó el vuelo, Lyman vio, tomando como punto de referencia el camino, que sus estrechas alas, una vez desplegadas, alcanzaban una amplitud de 6 a 7,5 metros.
En 1947, cerca de Ramore (Ontario, Canadá), unos granjeros pasaron un mal rato con una gigantesca ave negra que atacó su ganado. Tenía un pico curvo, grandes garras y unos ojos amarillos "del tamaño de dólares de plata". Unos meses más tarde, en Illinois fueron avistadas repetidas veces aves de un tamaño increíble. "¡Ahí afuera hay un ave tan grande como un B.29!", chilló James Trares, un niño de doce años, al entrar corriendo en su casa en busca de su madre. Esto ocurrió en enero de 1948, y James fue el primero en notificar la existencia de este monstruo. El niño vivía en Glendale (Illinois), y el ave que vio volando tenía un color gris verdoso.
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Recreación del ataque sufrido por Juan Feliciano, obrero puertorriqueño por una criatura grisácea en 1975.
Un ex coronel del ejército, Walter Siegmund, vio algo similar el 4 de abril. Calculó que volaba a unos 1.200 metros de altitud, y a partir de su experiencia militar quedó convencido de que "sólo podía tratarse de un ave de un tamaño enorme".
Hubo otras visiones, entre ellas alguna en Saint Louis (Missouri). Varios testigos creyeron primero estar viendo un avión, debido a su gran tamaño, hasta que el ser empezó a batir sus alas y a realizar maniobras propias de un ave. Entre los testigos se contaban policías e instructores de vuelo. La última visión tuvo lugar, al parecer, el 30 de abril de 1948. Charles Dunn apenas pudo dar crédito a sus ojos cuando contempló un ave cuyo tamaño "era el de una avioneta Piper Cub", que volaba a unos 900 metros de altitud y batía sus alas. Poco más se supo de aves monstruosas durante casi dos décadas, aunque en 1957 fue avistado un extraño pajarraco con una envergadura de 7,5 a 9 metros volando a unos 150 metros de altitud sobre Renovo (Pennsylvania). en 1966 se produjeron noticias procedentes de Utah, West Virginia, Ohio y Kentucky, aunque sólo algunas de ellas pudieron ser consideradas como visiones de especies apenas conocidas.
Más tarde, en 1975, tras unas misteriosas muertes de animales en Puerto Rico, fueron avistadas aves de gran tamaño y de aspecto similar al de cóndores o buitres de color blanquecino. El 26 de marzo, el obrero Juan Muñiz Feliciano fue atacado por una "terrible criatura grisácea con multitud de plumas, un cuello largo y grueso, y mayor que un ganso".
A finales de julio de 1977, fueron vistas cerca de Delava (Illinois) dos aves de gran tamaño que trataban de llevarse un cerdo que pesaba cerca de 30 kilos. Ambas recordaban los cóndores californianos y tenían una envergadura de 2,5 metros, pero un ecólogo de la universidad de Illinois comentó que los cóndores se hallan al borde de la extinción, y que no pueden levantar semejantes pesos; además se alimentan de animales muertos.
¿Qué era, pues, lo que trató de llevarse al niño Marlon Lowe, de diez años de edad, en el jardín de su casa en Lawndale (Illinois) el 25 de julio del mismo año? También ese pajarraco iba acompañado por otro, y lo que pudo haber sido terrible tragedia tuvo lugar tan sólo unos días antes del frustrado robo del cerdo, y a una distancia de 16 kilómetros del lugar. Marlon estaba jugando al escondite, cuando a las 8:10 de la tarde una de las aves se apoderó de él y lo levantó del suelo. Afortunadamente, su madre se encontraba cerca. Vio los pies de Marlon colgando en el aire y gritó, ante lo cual el ave dejó caer al niño antes de haber alcanzado una gran altura. La señora Lowe se encontraba a sólo tres metros de distancia de las aves, y más tarde comentó: "Siempre recordaré que aquella cosa enorme inclinaba su cuello adornado con anillas blancas, y que parecía tratar de picotear a Marlon mientras volaba alejándose." Describió a las aves como "muy negras", excepto las anillas blancas alrededor de sus cuellos, cuya longitud era de unos 45 centímetros. Los picos eran curvos y median unos 15 centímetros de longitud, y la envergadura de las alas no era inferior a los 2,5 metros. Calculó que, de haberse posado en el suelo, habrían medido alrededor de 130 centímetros de altura. Seis personas los vieron alejarse hacia Kickapoo Creek, donde hay espesos matorrales y una gran cobertura de árboles.
De no haber sido por los gritos de la señora Lowe, que asustaron al ave, es muy probable que Marlon hubiese corrido el mismo destino de Marie Delex, Jemmie Kenney y Landy Junkíns. En realidad, los Lowe padecieron otras consecuencias. Fueron molestados por vecinos que dejaban pájaros muertos ante el portón delantero, y por escritos y llamadas telefónicas a cual más desagradable. En la escuela, Marlon, apodado "el niño del pájaro", tuvo que pelear más de una vez para hacer frente a las burlas de sus condiscípulos. Su cabello rojizo se volvió gris, y durante un año el pobre chiquillo se negó a salir al exterior después de que hubiera oscurecido.




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1 Noviembre 2005

"Viajé a lo Fantástico y encontré la respuesta", declaró Albert Bender, director del International Flying Saucer Bureau, organización amateur dedicada a los OVNIS, del estado norteamericano de Connecticut. "Sé qué son los platillos voladores." Desgraciadamente, el resto del mundo no se ha enterado, ya que a Bender se le impidió comunicar su descubrimiento al mundo. Como otros, recibió la visita de tres siniestros hombres vestidos de negro que consiguieron amedrentarle.
Bender tenía la intención de publicar sus decisivos descubrimientos en su propia revista, Space Review. Pero antes de hacerlo le pareció que debía exponer sus ideas a un colega. Le envió pues su articulo por correo y, pocos días después, llegaron los hombres.
Bender, que se había echado un momento en su cama porque no se encontraba muy bien, notó la presencia de "tres figuras oscuras" en la habitación. Las figuras se volvieron más claras. Todas vestían ropas oscuras. Parecían clérigos, pero llevaban sombreros de tipo Homburg. Era difícil distinguir sus caras porque los sombreros las ocultaban parcialmente y las sombreaban. La sensación de miedo desapareció... Súbitamente, los ojos de las tres figuras se iluminaron como linternas eléctricas concentrándose en mi. Parecían quemarme el alma y el dolor que sentía sobre los ojos se volvió casi insoportable. Entonces sentí que en aquel momento me estaban transmitiendo un mensaje por telepatía».
Sus visitantes confirmaron que Bender tenía razón en sus suposiciones acerca de la verdadera naturaleza de los OVNIS -uno de ellos llevaba consigo el informe de Bender- y le proporcionaron información adicional. Esto le aterrorizó tanto que se sintió muy dispuesto a aceptar sus exigencias de que cerrara su organización y dejara de publicar su revista. Se le dijo que no debía decir la verdad a nadie "por su honor de ciudadano americano".
¿Pretendería Bender que alguien crea su historia? Sus amigos y colegas quedaron atónitos; uno de ellos, Gray Barker, publicó un libro sensacionalista, They knew too much about flying saucers (Sabían demasiado sobre los platillos voladores), y el mismo Bender proporcionó una versión aún más extraña en su Flying Saucers and the Three Men (Platillos volantes y los tres hombres), publicado unos años después, en respuesta a los insistentes pedidos de sus ex-colegas. En él relataba una descabellada historia acerca de naves espaciales con bases en la Antártida, teoría que figura entre las más rebuscadas que se han dedicado a este tema. Se ha sugerido que la inverosimilitud de la historia de Bender se proponía despistar a los investigadores serios de OVNIS.
Créase o no, la versión original de la visita de los tres desconocidos presenta un enorme interés para los investigadores de OVNIS, por que existen muchos informes similares, provenientes a veces de personas que difícilmente pueden haberse enterado de la experiencia de Bender. Tanto quienes ven OVNIS como quienes los investigan pueden ser visitados por hombres de negro (HDN) y aunque la mayoría de los informes provienen de los Estados Unidos, hay otros que llegaron de Suecia, Italia, Gran Bretaña y México. Por otra parte, las visitas de los HDN se han venido produciendo durante tres décadas, al igual que las oleadas más importantes del fenómeno OVNI, y bien pueden haber tenido precursores en siglos anteriores.
Como la historia de Bender, la mayoría de los informes posteriores no sólo contienen detalles poco posibles, sino que son auténticamente ilógicos; prácticamente en todos los casos parecen existir más razones para descreer que para creer. Pero esto no elimina el misterio; simplemente exige que lo estudiemos desde otra perspectiva. Porque, hayan sucedido o no estas cosas, el hecho es que alguien informó acerca de ellas y, ¿por qué tanta gente iba a relatar estas extrañas y siniestras visitas, de forma independiente y, con frecuencia, de mala gana? ¿Y por qué sus relatos se parecen tanto entre si, y contribuyen de este modo a confirmar unas pautas persistentes que caracterizan uno de los mitos -o realidades- más poderosos de nuestro tiempo?
El estereotipo del Mito
El informe típico sobre HDN es más o menos como sigue: poco después de haber observado un OVNI, el sujeto (que puede ser un testigo o un investigador) recibe una visita. Con frecuencia, esto ocurre tan pronto que todavía no se ha producido un informe oficial ni una publicación. Para abreviar, los visitantes no pueden haber obtenido de forma normal la información que sin duda poseen: nombres, direcciones, detalles acerca del incidente y de la gente implicada.
La víctima está, casi siempre, sola en el momento de la visita, generalmente en su propia casa. Sus visitantes, que suelen ser tres, llegan en un gran coche negro. En Estados Unidos suele ser un prestigioso Cadillac, pero pocas veces de un modelo reciente. Al mismo tiempo, aunque se trata de un automóvil antiguo, lo más frecuente es que esté en perfectas condiciones, que esté escrupulosamente limpio por dentro y reluciente por fuera, y que presente incluso el inconfundible olor a "coche nuevo". Si el sujeto anota el número de matrícula y lo investiga, descubre siempre que se trata de un número inexistente.
Los visitantes son casi siempre hombres; muy raramente aparece una mujer, pero nunca más de una. Su aspecto se ajusta a la imagen estereotipada de un agente de la CIA o de los servicios secretos: llevan trajes oscuros, sombreros oscuros, corbatas oscuras, zapatos y calcetines oscuros, pero camisas blancas; los testigos comentan a menudo su aspecto impecable... toda la ropa que llevan parece recién comprada.
Las caras de los visitantes son descritas como vagamente extranjeras, casi siempre "orientales"; muchas descripciones hablan de ojos almendrados. Cuando su piel no es oscura, tienden a estar muy tostados. A veces aparecen toques extraños; en el caso del doctor Hopkins, que relataremos más adelante, el hombre de negro ¡parecía llevar los labios pintados de rojo! Los HDN tienen en general rostros serios y carentes de expresión; sus movimientos son rígidos y torpes. Su actitud es formal, fría, siniestra, casi amenazadora; nunca son simpáticos, aunque tampoco demuestran hostilidad. Los testigos han sugerido muchas veces que no parecían humanos.
Algunos HDN exhiben documentos de identidad y, por cierto, han aparecido llevando uniformes de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos u otros uniformes. Pueden mostrar tarjetas de identidad, pero como la mayor parte de la gente no reconoce las tarjetas de la CIA u otros servicios "secretos", eso no demuestra nada. Si dan sus nombres y el testigo trata de confirmarlos, descubre invariablemente que son falsos.
La entrevista incluye a veces un interrogatorio y, otras, una simple advertencia. De todos modos, los visitantes, aunque hacen preguntas, están muy bien informados y tienen acceso a informaciones secretas. Hablan con frases y entonación perfectas -a veces, demasiado perfectas- y su lenguaje suele tener reminiscencias del de los "malos" convencionales de las películas policíacas: "¡Caramba, señor Fulano; me temo que no me está diciendo la verdad!", "Señor Mengano. yo que usted no enviaría ese informe", amenazas corteses que tanto gustaban a los guionistas de Hollywood.
La visita termina casi invariablemente con una advertencia sobre la necesidad de no hablar con nadie del incidente (si se trata de un testigo) o de abandonar la investigación (si se trata únicamente de un investigador). A menudo se le amenaza con actos violentos. Y los HDN desaparecen tan súbitamente como habían llegado.
La mayor parte de los ufólogos de los OVNIS narrarían una historia como la precedente si se les pidiera que describieran una típica visita de HDN. Sin embargo, un examen comparativo indica que visitas tan "perfectas" ocurren pocas veces. Un estudio de 32 de los casos más detallados y fiables revela que muchos rasgos difieren de la historia arquetípica: en cuatro casos no se produjeron visitas, sino llamadas telefónicas, y, de los restantes, en cinco ocasiones había tres hombres, en dos había cuatro, en cinco había dos y en los demás un solo visitante.
Aunque el aspecto y la conducta de los visitantes se adapta en general al prototipo, varían de lo totalmente natural a lo totalmente estrafalario. El coche, pese a que en Estado Unidos es el medio de transporte más común, sólo es mencionado en un tercio de los informes; en cuanto a los detalles pintorescos -el Cadillac, el modelo anticuado, en perfecto estado- son más bien la excepción. De 22 informes norteamericanos, sólo 9 mencionan el coche; de éstos sólo tres eran Cadillac, sólo dos negros y sólo dos modelos antiguos.
Por otra parte, estos detalles arquetípicos tienden a ser más notorios en casos menos fiables, particularmente aquellos protagonizados por investigadores y no por quienes han visto un OVNI. Este hecho será relevante cuando consideremos las posibles explicaciones del fenómeno HDN.
Sin embargo, aunque el caso "ideal" de HDN no es universal en la práctica, tiene valor como una especie de retrato-robot, en el que figuran todos los rasgos que han sido observados. Quizás el caso que más se acerca al arquetipo sea el de Robert Richardson, de Toledo (Ohio), quien en julio de 1967 informó a la Aerial Phenomena Research Organization (Organización de investigación de Fenómenos Aéreos, APRO), que había chocado con un OVNI mientras conducía por la noche. Al salir de una curva, se había enfrentado con un extraño objeto que bloqueaba el camino; no había podido frenar a tiempo y lo había golpeado, aunque no con mucha fuerza. Justo después del impacto, el OVNI desapareció. Los policías que volvieron con Richardson al lugar sólo hallaron las marcas de su frenazo, pero en una visita posterior encontró un trocito de metal que, según él, podría provenir del OVNI.
Tres días después, a las 11 de la noche, dos hombres de algo más de veinte años aparecieron en casa de Richardson y le interrogaron unos 10 minutos. No se identificaron, y Richardson -que después se sorprendió al recordarlo- no les preguntó quiénes eran. No estuvieron hostiles ni amenazadores; se limitaron a interrogarle. Observó que se marchaban en un Cadillac negro de 1953, o sea un modelo fabricado 14 años antes; cuando se investigó el número de la matrícula se descubrió que aún no había sido atribuido, lo cual demostraba que, fuesen cuales fuesen sus visitantes, se trataba de impostores.
Una semana después, Richardson recibió una segunda visita de dos hombres diferentes que llegaron en un Dodge moderno. Llevaban trajes negros y tenían la tez oscura; aunque uno de ellos hablaba perfectamente el inglés, el segundo tenía acento, y Richardson pensó que los dos tenían algo de extranjero. Al principio parecían tratar de persuadirlo de que no había chocado con nada, pero después le reclamaron el trozo de metal. Cuando les dijo que lo había entregado a la APRO para su análisis, lo amenazaron: "Si quiere que su esposa siga siendo bonita, le conviene recuperar el trozo de metal."
La existencia de ese fragmento de metal sólo la conocían Richardson, su esposa y dos socios importantes de la APRO; aparentemente, los dos desconocidos sólo podían haberse enterado de su existencia poniendo una escucha en su teléfono o en el de la APRO. No había una vinculación clara entre los dos pares de visitantes pero ambos compartían el acceso a informaciones que no eran del dominio público. Y quizás esa sea la clave del misterio que encierran los HDN.
servido por gabreil
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27 Octubre 2005
¿Es posible que la historia de la Humanidad sea una farsa? ¿Qué se oculta sobre nuestro verdadero origen? Es evidente que algo no concuerda entre los hallazgos arqueológicos y nuestra historia.
Aquí y allá se han encontrado baterías eléctricas cuya edad se cuenta por millares de años, inscripciones en rocas de seres extraños que lucen indumentarias espaciales y cinturones con hebillas. También aparecen líneas de quince cifras que no han sido escritas por ninguna computadora. Marcas de zapatos, tornillos, mapas satelitales, maquetas de aviones y otros artefactos con miles de miles de años de antigüedad.
Entonces, ¿dónde adquirieron los seres superprimitivos esa facultad para crear lo inconcebible? Recuerdos del futuro, trata de develar el misterio de una humanidad que por motivos desconocidos fue destruida y deducir si somos engañados por la historia o no.
Nuestro hogar está lleno de misterios de un pasado que tal vez sea nuestro futuro.
Esfera metálica con ranuras fue hallada en
un estrato de roca en Sudáfrica. La esfera
tiene 2800 millones de años de antigüedad. En esa época no se admite que existieran colonias humanas en la Tierra. Entonces. ¿De donde surgió este objeto?
El mapa de Piri Reis de 1513, contiene un detalle completo del globo terráqueo, incluyendo América y la Antártida
que no fue descubierta hasta 1818. Según los cartógrafos expertos,
solo es posible crear un mapa así con imágenes satelitales.
Pisadas humanas petrificadas halladas en Laetoli, Tanzania. Las huellas tiene 3.6 millones de años de antigüedad. Esto indicaría que hace millones de años caminaban sobre la
tierra seres humanos
En 1968, un coleccionista de trilobites (fósiles extintos), encontró en
una roca una huella de
un zapato en terreno de pizarra cerca de Antílope Springs, Utah. Lo curioso es que la huella tiene la modesta antigüedad de 590 a 505 millones de años.
Esta supuesta maqueta
de avión pertenece a elementos precolombinos. Ante semejante descubrimiento, fueron sometidos a túneles de viento, resultando perfectamente aeronáuticos. ¿Existirá enterrado un avión a escala real?
Este cráneo pertenece
a un Neanderthal. Lo curioso es que tiene
una perforación de
bala de 40.000 años de antigüedad. Fue analizada por arqueólogos y luego por expertos en balística, sin poder salir de su asombro. ¿Quién portaba armas hace 40.000 años?.
servido por gabreil
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27 Octubre 2005

a tecnología nazi sigue sorprendiéndonos en pleno siglo XXI. Gracias a ella los ingenieros del Tercer Reich desarrollaron futuristas prototipos que muchas veces fueron confundidos con OVNIs. Pero lo que muchos interpretaron como artefactos extraterrestres fueron en realidad ingenios humanos creados a fin de lograr un objetivo muy terrestre: vencer en la contienda.
Los expertos no se ponen de acuerdo sobre si los relatos de OVNIs nazis son o no desinformación paea distraer a los aliados.
«Los platillos volantes existen, claro que sí, pero no vienen de otros planetas. Los construimos nosotros. Los diseñaron nuestros ingenieros, y después los americanos y los rusos se repartieron esos planos y prototipos cuando cayó Berlín. Yo los vi durante mis servicios para el Führer...» Quien nos hacía personalmente estas declaraciones no es un personaje cualquiera. Se trata de un anciano nacionalsocialista de 82 años llamado Ángel Alcázar de Velasco, uno de los espías del servicio secreto alemán en España durante la II Guerra Mundial, que posteriormente colaboraría con el SECED y otros organismos de espionaje.
Alcázar de Velasco fue condecorado por el mismísimo Adolf Hitler como pago a sus servicios para el Reich, y hace pocos años viajó a Japón para recibir un homenaje por su labor como espía al servicio de TO, otra de las organizaciones secretas de la alianza germano-nipona en la guerra. ¿Podría considerársele, por tanto una fuente autorizada para afirmar que los nazis construyeron los primeros platillos volantes?
El Mito De Las Máquinas Portentosas
Los prototipos de "alas volantes" de fabricación alemana presentaban, sobre plano, una tremenda estabilidad, pero fallaban en el apartado de desarrollo de velocidad y de carga.
En 1959 la editorial alemana J.F. Lehmanns Verlag de Munich publicaba la tercera edición de Die Deutschen waffen and geimwaffen en des 2. Weltkrges un ihre Weiterentwicklung (Las armas y las armas secretas alemanas de la II Guerra Mundial y su desarrollo posterior). El autor de este manual alemán sobre armas secretas era el mayor Rudolf Lusar, quien dedicaba un apartado del capítulo Aparatos Especiales al diseño de "platillos volantes" nazis. Entre otras cosas Lusar decía: «Investigadores y científicos alemanes dieron ya durante la guerra los primeros pasos hacia tales "platillos volantes"; e incluso construyeron y probaron semejantes aparatos volantes que rayan en lo maravilloso».
Según datos confirmados de expertos y colaboradores, los primeros proyectos denominados 'discos volanles' se iniciaron en 1941. Los planos para tales proyectos proceden de los expertos alemanes Schriever, Habermohl y Miethe, y del italiano Bellonzo".
"Habermohl y Schriever -prosigue Lusar- eligieron un aro plano que giraba en torno a una cabina de pilotaje fija en forma de cúpula. Consistía en unas alas de disco orientables que permitían, según se las orientara, el despegue o vuelo en horizontal. Miethe desarrolló tuna especie de disco de 42 m. de diámetro, al que se habían acoplado toberas orientables. Schriever y Habermohl, que habían trabajado en Praga, despegaron el 14 de febrero de 1945 con el primer 'disco volante'. Alcanzaron en tres minutos una altitud de 12.400 m. y una velocidad horizontal de vuelo de 2.000 km/h. Estaba previsto que alcanzara velocidades de 4.000 km/h. Fueron precisos enormes ensayos previos y trabajos de investigación, antes de poder acometer la confección del proyecto. Debido a la elevada velocidad y a las extraordinarias exigencias de calor, debieron buscarse materiales especialmente indicados para que resistieran el efecto de las elevadas temperaturas.
El desarrollo del proyecto, que había costado millones, se hallaba prácticamente finalizado en los últimos días de la guerra. Al término de ésta, fueron destruidos los modelos existentes. Pero la fábrica de Breslau en la que había trabajado Miethe cayó en manos de los soviéticos, que llevaron todo el material y personal técnico a Siberia, donde se sigue trabajando con éxito en estos 'platillos volantes'. Schriever pudo salir a tiempo de Praga; pero Habermohl debe encontrarse en la Unión Soviética, ya que no se tiene noticia de él. El antiguo constructor alemán Miethe se encuentra en Estados Unidos y desarrolla, según se sabe, tales 'platillos volantes' en la A.V. Roe Comp., para Norteamérica y Canadá..."
Estas osadas y discutibles afirmaciones del mayor Lusar -escritas, todo hay que decirlo, en plena psicosis platillista de la Europa de los cincuenta- dispararon la imaginación de muchos ufólogos. Sin embargo, expertos en historia de la aeronáutica han sometido estos párrafos a una severa crítica, como la aparecida en otro número de la citada Luftfahrt International en mayo-junio de 1975.
Ahora bien, todos esos relatos sobre revolucionarias aeronaves se basan en un verdadero descubrimiento nazi: el despegue vertical. Un principio desarrollado en uno de los prototipos mas ingeniosos de la tecnología nazi: el "caza milagro".
El "Caza-Milagro"
Tras la guerra EE.UU. requisó todos los planos relativos al revolucionario "caza-milagro" alemán. Después los norteamericanos construyeron dos aviones sospechosamente similares a aquel.
El fantástico "caza-milagro" de Focke-Wulf es uno de los pocos diseños secretos alemanes que ha terminado desarrollándose en aeronaves militares modernas públicamente reconocidas.
Su historia comenzó en 1942. En la memoria de la Investigación Aeronáutica alemana de ese año apareció un informe del Centro de Pruebas Aerodinámicas de Göttingen con el título de El ala motriz. En el mismo, sus autores -E. von Holst, D. Küchemann y K. Solf- examinaron la posibilidad de concebir una aeronave que combinase los mecanismos de propulsión y elevación partiendo del vuelo de la libélula como fuente de inspiración.
La idea originaria era la de un potente grupo motopropulsor, montado en el fuselaje, que debería accionar dos hélices contrarrotatorias de un gran diámetro. El turbopropulsor, ligero y sencillo, aún no se había desarrollado. El Dr. Sänger trabajaba desde 1941 en toberas a reacción que proporcionaban el adecuado empuje de despegue. En la sección de dinámica de gases de Focke-Wulf un equipo trabajaba bajo el mando del Dr. Pabst von Ohain en un estatorreactor de tamaño mucho menor que las convencionales toberas Lorin. Además, la Focke-Wulf intentaba reducir el consumo y el empleo de combustibles de baja calidad, tales como el aceite de brea o el alquitrán de lignito.
En otoño de 1944 el proyecto del "caza-milagro" estaba detalladamente calculado. En comparación con los cazas de la época, debía presentar unos rendimientos de vuelo extraordinarios. Como velocidad máxima a ras del suelo se habían calculado 1.000 km/h y unos 840 km/h a los 11.000 m. de altitud. La velocidad ascensional inicial sería de 125 m/s, que a 11.000 m. de altura se reduciría a 20 m/s.
Los planos cayeron en manos de los norteamericanos, quienes al evaluar estos documentos en junio de 1945 se dieron cuenta de que estaba a punto de ser creado un caza superior. El sello de "secreto" se cernió sobre estos documentos y el ala accionada por estatorreactor nunca llegó a fabricarse... al menos oficialmente. Porque lo cierto es que en EE.UU. -donde fue a parar la información requisada a los nazis- se construyeron al menos dos aviones sospechosamente similares al revolucionario proyecto alemán...
Se trataba del "Tallsitter" Lockheed XFV-1 y del Convair XFY-1 "Pogo", los dos dotados de alas rígidas. En ambos casos la propulsión se conseguía por medio de la turbina Allison YT40-A-14 de 5.850 CV y de dos hélices de marcha opuesta de 4,88 m. de diámetro. Aunque las pruebas de vuelo pudieron haber concluido con resultados relativamente buenos, la Armada de Estados Unidos no se interesó por el "despegue de cola" y el proyecto fue abandonado. Al menos, como siempre, ésta es la versión oficial.
A estos cazas de despegue vertical, a los diseños discoidales y a las "minas aéreas" debemos añadir todo tipo de alas volantes, aviones triangulares y extrañas aeronaves Horton sin timón de cola que demuestran, sin lugar a dudas, que los nazis idearon y fabricaron todo tipo de objetos voladores muy difíciles de identificar...
Así Era El Extraño "Caza Milagro" De Los Nazis
Oficiales nazis siguieron muy de cerca las pruebas del "caza-milagro", tal y como muestra esta fotografía. Aviones discoidales y triangulares formaron parte de sus prototipos más secretos, pero ninguno llegó a combatir.
En 1982, la prestigiosa revista aeronáutica Avion Revue Internacional publicaba un extenso artículo de G. Sengfelder sobre el "caza-milagro" en el que refería algunas de sus características. Para los primeros ensayos en el túnel aerodinámico de alta velocidad del Centro de Investigación de Braunschweig se construyó en 1944 un grupo motopropulsor con 49 quemadores. Como combustible se utilizó hidrógeno. Sin embargo, debido a la crítica escasez de combustibles determinada por la guerra, se desarrolló un evaporador de combustible de difícil ebullición Éste debía ser evaporado en una caldera, bien por vía eléctrica o por medio de calefacción de gas, añadiendo aire procedente de un soplador-generador de arranque.
Se ensayaron tres disposiciones diferentes de la cabina del piloto y de la suspensión del ala motriz, resultando como óptima la versión con la cabina situada en la parte delantera y la colocación del ala motriz a la altura del 37% de la longitud del fuselaje. La estructura de éste, como bien señala Sengfelder, era un tubo del diámetro del cojinete del ala motriz. Por una parte, este tubo debía ser el principal elemento portante, y por otra, alojar el tren de aterrizaje principal. Alrededor del tubo se dispondrían los depósitos de combustible. De ese modo, el forro exterior quedaba reducido a puro revestimiento. Los mandos y la mecánica del tren de aterrizaje estaban alojados de forma protegida en el interior.
Foo-fighters: ¿OVNIs o Prototipos?
Caza junto a dos foo-fighters. La foto pretende mostrar los misteriosos «cazas fantasma» que aparecían alrededor de los aviones durante la Segunda Guerra Mundial. Se tomó en algún lugar de Alemania en 1944. No se ha encontrado ninguna explicación definitiva para esas luces brillantes.
El 13 de diciembre de 1944 el South Wales Argus publicaba un sorprendente artículo en el que se decía: «Los alemanes han fabricado un arma secreta coincidiendo con la estación navideña. El nuevo ingenio, que al parecer es un arma defensiva aérea, se parece a las bolas de cristal que adornan los árboles navideños. Se las ha visto suspendidas en el aire por territorio alemán, a veces solas, y otras en grupo; son de color plateado y parecen transparentes». Poco después, el 2 de enero de 1945, era el Herald Tribune neoyorquino el que se expresaba en los siguientes términos:
«Parece que los nazis han proyectado una novedad en el cielo nocturno de Alemania. Se trata de los misteriosos y extraños globos foo-fighters que corren por las alas de los aparatos Beaufighters que sobrevuelan secretamente Alemania. Hace más de un mes que los pilotos, en sus vuelos nocturnos, se encuentran con esas armas fantásticas que, al parecer, nadie conoce. Los globos de fuego aparecen repentinamente, acompañan a los aviones durante kilómetros y, según revelan los informes oficiales, parecen estar controlados por radio desde el suelo». Esos "globos de fuego" descritos por la prensa de la época son conocidos por los ufólogos como foo-fighter. Y, como queda claro, eran considerados por los pilotos aliados como algún tipo de arma secreta nazi.
El autor italiano Renato Vesco publicó en 1968 un libro, Interceptarlos sin disparar, que llegó a convertirse en un clásico, en el que plantea la hipótesis de que los OVNIs sean en realidad aeronaves secretes terrestres. Además Vesco también afronta el escabroso asunto de los foo-fighter, exponiendo algunos casos de avistamiento y desarrollando su tesis sobre las armas secretes. «El 27 de noviembre de 1944, en las cercanías de la ciudad de Speyer -explica-, los pilotos Giblin y Clerry se cruzaron con una enorme y ardiente luz anaranjada que volaba a una velocidad de cerca de 500 millas por hora, a algunos centenares de metros por encima de la vertical del caza... (...) 'A las 6:00 horas del 22 de diciembre, a diez mil pies de altitud, cerca de Hagenau, dos luces anaranjadas muy grandes y brillantes se elevaron rápidamente del suelo hacia nosotros. Ya en lo alto, siguieron a nuestro aeroplano bajo un control perfecto (de operadores terrestres). Al alejarse, su fuego pareció extinguirse'.»
El resto del parte está censurado. Evidentemente, mencionaba la imprevista "enfermedad" del radar de a bordo. Dos noches después los mismos pilotos, tras haber atravesado el Rhin, fueron asaltados por un flamígero globo rojizo que súbitamente «se convirtió en una especie de aeroplano que en su parte superior estaba construido como un ala. Entonces, se volvió de lado planeando y desapareció». Hay otros párrafos censurados... Partiendo de informes de vuelo oficiales como los expuestos y del hecho de que los aliados encontrasen piezas que apuntaba a la construcción de los feuerball, Vesco desestima que tales casos, al menos en su mayor parte, tengan una explicación natural, electrostática o electroatmosférica (fuegos de San Telmo, rayos globulares, etc.).
Por el contrario, identifica los "foo" con un arma secreta antiradar: «En el otoño de 1944, en Oberammenrgau, en la Baviera alpina, un centro experimental patrocinado por la Luftwaffe, en O.B.F, habrá ultimado una serie de investigaciones relacionadas con aparatos eléctricos capaces de interferir en el funcionamiento de los motores, hasta un máximo de 30 m. de distancia, mediante la producción de intensos campos electromagnéticos. Averiando el circuito de ignición de los motores de un aeroplano se habría provocado infaliblemente la caída de éste. Para convertir la invención en prácticamente eficaz, los técnicos alemanes se proponían, empero, triplicar por lo menos el radio de acción del arma, pero cuando el conflicto concluyó, los experimentos en tal sentido apenas habían sido esbozados. Entretanto, como infraproducto de estas investigaciones para su inmediato empleo bélico, otro centro, regido combinadamente por el Ministerio Sperr y por el Estado Mayor Técnico de las SS, había adaptado la idea del 'estorbo radiofónico de proximidad' a la interferencia sobre los mucho más delicados y vulnerables aparatos electrónicos de los cazas nocturnos americanos.
Así había nacido una original máquina voladora, redonda y acorazada, más o menos semejante al caparazón de una gran tortuga. Se movería con un motor especial de reacción, también aplanado y circular, que recordaba como principio físico a la famosa eolípila heroniana y generaba un vasto halo de llamas muy luminoso. Por eso había sido llamada 'feuerball' (bola de fuego). No llevaba armas ni pilotos. Teledirigida en el acto de despegar, seguía después automáticamente a los aparatos enemigos, atraída por sus llamas de escape y aproximándose a ellos sin chocar, lo cual bastaba para poner en estado crítico sus aparatos de radar».
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27 Octubre 2005

Si bien la verdadera brujería dista mucho de estas descripciones, pués más bien se acerca a la corriente del paganismo que a la satánica "oscura", por llamarla así, estas son algunas de las leyendas que circularon en épocas inquisoriales, en las cuales la bruja o brujo aparecían como un ser malévolo que como esclavo de Satán actuaba arrancando vidas y profiriendo diabólicoss maleficios sobre la población.
Leyendas sobre Brujos y Brujas
La brujería es completamente distinta de la magia; el mago llama al diablo y lo pone a su servicio; el brujo y, sobre todo, la bruja, son sus esclavos. Hago hincapié en el femenino de la palabra porque, según los estudiosos, hay un brujo por cada dos mil brujas y son muchas las razones que lo explican y justifican. Desde el relato bíblico del árbol del bien y del mal en el Paraíso, se identifica a la mujer con la serpiente y con la función de colaboradora de Satán en su papel de "tentador". A este recuerdo se añade toda una teoría contraria al sexo y a las actividades sexuales, de las que la mujer es protagonista y -se dice- también incitadora y provocadora. Su sexualidad es mucho más compleja y misteriosa que la del hombre, por eso la sangre menstrual, las placentas y los fetos se utilizan con frecuencia en la brujería, y es más larga. Influye, además, la marginación en una sociedad de hombres en la que se le negaba todo protagonismo y hasta el acceso a la más elemental cultura.
Es también una venganza contra la Iglesia. Mientras los concilios le niegan sistemáticamente el derecho al sacerdocio, ella se convierte en sacerdotisa de Satán y utiliza los poderes que su amo le confiere para amedrentar a los hombres. En cierto modo es la primera rebelión feminista de la historia.
El Sendero de la Brujería
Unas brujas nacen y otras se hacen, porque unas lo son por familia (de madre bruja, hija bruja), otras, por seguir ciertas tradiciones populares (la séptima hija hembra de una familia, debe ser forzosamente bruja) y otras porque ya nada tienen que perder en la vida, y allí encuentran un camino. Todas tienen unos rasgos comunes sea cual sea el lugar, la época o la clase social a la que pertenecen. Son expertas en el laboratorio, resentidas contra el mundo y todas llevan la "marca o sello del diablo", el "made in Satán" que su amo les imprime durante el período de iniciación, que les servirá para identificarse entre ellas pero también las delatará ante sus verdugos. Se trata de cicatrices, antojos o tatuajes que suelen llevar debajo de la tetilla, el hombre, y en el pubis, la mujer.
La bruja de hoy, como la de ayer, tiene dos grandes campos de actividades: el ritual, que comprende la asistencia a aquelarres y a misas negras y la realización de sacrificios; y el práctico, que consiste en la fabricación de hechizos y sortilegios, el maleficio y el mal de ojo.
Se conoce con el nombre de sabbat o aquelarre la gran asamblea de todas las fuerzas del mal en la que los servidores de Satán rinden pleitesía a su Príncipe. "Aquelarre" es la palabra vasca que significa "prado del cabrón". La reunión consta de cinco partes: la convocatoria, el homenaje al diablo, el banquete, el baile y el fin de fiesta: la sexualidad desenfrenada. Hoy ha sido sustituido por la misa negra que es una ceremonia esotérica que invierte y parodia el ritual de la misa católica: se santiguan y rezan el texto al revés, los ornamentos son negros, se consagra sangre de animal y pan negro hecho de excrementos o una hostia triangular, se utilizan orines de cabra en lugar de agua bendita, que el oficiante asperja sobre los asistentes con un hisopo negro, toda la ceremonia se realiza sobre el cuerpo desnudo de una bruja joven que hace las veces de altar y se da culto a Satán en lugar de a Dios.
El segundo gran ritual brujeril son los sacrificios cuya finalidad es la obtención de los poderes sobrenaturales que todas las brujas necesitan para perpetra sus malas acciones.
La brujería práctica es la fabricación de hechizos, sortilegios, pócimas, ungüentos, el maleficio, la ligadura y el mal de ojo. Para desarrollar su macabra tarea utilizan estos objetos: la escoba, que a la orden de "¡Adelante en nombre del diablo!", las pone en órbita, velas de pez negra, un cuchillo mágico, una botella y una jarra tripudas, una cuerda atravesada por plumas de cuervo, alfileres para pinchar las figuras de cera, un almirez para majar las hierbas y redomas, retortas, mecheros y un candelabro llamado "la mano de la Gloria" confeccionado con la mano cortada de un ahorcado. Las brujas de hoy lo tienen mucho más fácil: todos estos objetos se venden en tiendas especializadas en todas nuestras ciudades y se anuncian en las diversas revistas esotéricas.
También las brujas, como su amo y señor, son unas infatigables trabajadoras. Además de sus incómodos vuelos nocturnos, la asistencia a ceremonias agotadoras, la provocación de desastres, el rapto de niños y el cotidiano trabajo en el laboratorio, tienen una actividad sexual desmesurada, como reconoce Sor Madeleine Démadoix, bruja confesa: "Los domingos se corrompen con la cópula con demonios, los jueves se ensucian practicando la sodomía, los sábados se prostituyen con el abominable bestialismo y los demás días siguen el curso normal de la naturaleza".
servido por gabreil
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27 Octubre 2005

Una gran capa de cenizas radioactivas fue encontrada en Rajasthan, India en 1992, cubriendo un área de unos ocho kilómetros cuadrados, a 16 kilómetros al oeste de Jodhpur. La radiación es tan intensa que aún contamina la zona.
La zona se caracteriza por el gran número de malformaciones congénitas que se dan en los alrededores. Los niveles de radiación son tan elevados que como medida cautelar el gobierno hindú ha acordonado la zona. Al parecer en las inmediaciones se encuentran restos de una Antigua ciudad que dataría de una época entre hace 8.000 y 12.000 años, y que pudo estar habitada por cerca de medio millón de personas. Un investigador ha estimado que la explosión tuvo que ser de una magnitud similar a la de Hiroshima en 1945.
El Mahabharata describe con precisión un acontecimiento de este tipo: "Un único proyectil cargado con todo el poder del Universo... Una columna incandescente de humo y llamas tan brillante como 10.000 soles se elevó en todo su esplendor... era un arma desconocida, un rayo de hierro, un gigantesco mensajero de muerte que redujo a cenizas a una raza entera".
"Los cadáveres estaban tan quemados que eran irreconocibles. Su pelo y uñas cayeron, la cerámica se rompía sin causa aparente y los pájaros se volvieron blancos".
"Tras unas pocas horas, toda la comida quedó infectada. Para escapar a este fuego, los soldados se arrojaron al río".
El historiador Kisari Mohan Ganguli afirma que los textos sagrados hindúes abundan en este tipo de descripciones. Existen referencias a batallas aéreas y armas de destrucción masiva. Se refiere en concreto a una antigua batalla descrita en el Drona Parva, una parte del Mahabharata: "El pasaje narra una batalla en la que terribles explosiones diezman ejércitos enteros, causando que multitud de soldados, caballos y elefantes fueran barridos como hojas", cuenta Ganguli.
"En vez de nubes en forma de hongo, el escritor describe una explosión perpendicular que levanta una columna de humo que se abre en forma de paraguas. También hay comentarios sobre contaminación de los alimentos y caída del cabello".
El arqueólogo Francis Taylor dice que algunos textos encontrados en templos cercanos son plegarias para ser salvados de la luz que podía arruinar ciudades enteras.
En el Mahabharata se describen a la perfección los efectos de una explosión nuclear cuando aún faltaban más de 2000 años para ser descubierta.
"Es desconcertante pensar que alguna civilización pudiera tener tecnología nuclear antes que nosotros. Las cenizas radiactivas aportan credibilidad a estos textos antiguos que describen armamento nuclear". La urbanización de la zona fue suspendida mientras se continuaba con las investigaciones.
servido por gabreil
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25 Octubre 2005
Observad la siguiente viñeta cómica del creador de los conocidos "Mortadelo y Filemón", Francisco Ibañez realizada en 1993.
Otra de las "casualidades" es la siguiente:
Si tomamos las palabras NYC (New York City), las colocamos en un editor de texto y lo transformamos en el tipo de letra Wingdings, resulta:


Más coincidencias, un grupo de rap publicó en su portada del disco una explosión en las torres gemelas, antes de que esto sucediera:
servido por gabreil
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25 Octubre 2005
En nuestra vida en este planeta hace falta un acontecimiento importante para despertarnos de nuestro conformismo. Una zona poco analizada de nuestra experiencia es la del tiempo, ya que estamos condicionados desde la cuna hasta la tumba para aceptarlo según ciertas normas: las de la cronología de los relojes.
Desde la infancia, nos enseñan a medir los meses y los años. Se nos enseña a "saber la hora", lo cual significa el tiempo que mide el reloj más próximo. Aprendemos a interpretar el calendario: éste mes es septiembre, éste es mayo, cuándo empiezan y terminan las estaciones... Pero esta forma de medir el tiempo no es más que un práctico invento humano mediante el cual el hombre primitivo sabía ya cuándo debía alimentar al ganado, plantar las simientes o cosechar. El reloj y el calendario no son más que mecanismos que nos ayudan a ordenar nuestras vidas, a imponer una rutina en el caos. Pero la cronología puede no ser la única forma del tiempo; el cosmos produce, quizá, mecanismos temporales de naturaleza muy distinta.
Es posible que el conflicto entre este tiempo cósmico o universal y la cronología humana sea la causa de los extraordinarios, fenómenos denominados "lapsus temporales" o "saltos en el tiempo", en los que dos aspectos o dimensiones de éste parecen funcionar simultáneamente: el sujeto puede hallarse viviendo en el presente y en el pasado (o, en algunos casos, en el presente y en el futuro) al mismo tiempo. La experiencia suele ser, por lo menos, desconcertante, y a veces confusa y alarmante.
El retorno de los monjes
Un ejemplo sorprendente de lapsus temporal le ocurrió a la señora Turrell-Clarke, que vivía en Wisley-cum-Pyrford (Surrey, Inglaterra). La señora iba en bicicleta por una moderna carretera rumbo a la iglesia donde se celebraban las vísperas, cuando bruscamente la carretera se transformó en una senda campestre y le pareció que iba a pie. Vio venir hacia ella a un hombre vestido como los campesinos del siglo XIII, que se hizo a un lado para dejarla pasar. En ese momento le pareció que ella llevaba un hábito de monja.
Un mes más tarde, la misma señora estaba en su iglesia parroquial (había pertenecido a la abadía de Newark, y sobrevivido milagrosamente a la disolución de los monasterios) cantando con el coro que entonaba un canto llano. Pero a la mitad del cántico vio, atónita, cómo la iglesia "cambiaba" volviendo a su estado original -piso de tierra batida, altar de piedra, ventanas ojivales- y por el centro del edificio pasó una procesión de monjes con hábitos pardos que entonaban el mismo canto llano que cantaba el coro del siglo XX. En ese momento la señora Turrell-Clarke se dio cuenta de que formaba parte de un pequeño grupo que estaba en el fondo de la iglesia y apenas tomaba parte en las ceremonias.
Algunas veces, los saltos en el tiempo requieren un cierto tipo de contacto físico. El 29 de mayo de 1973 una maestra de Norwich, la señora Anne May, visitaba con su marido el conjunto arqueológico de Clava Cairns (Inverness, Escocia), que consta de tres losas sepulcrales de principios de la edad del Bronce, entre los años 1800 y 1500 a.C. El día era claro, soleado; los pájaros cantaban y la señora May anduvo primero alrededor de las toscas lápidas y después fue hacia el circulo de monolitos que las rodean. Finalmente, se apoyó sobre una de las losas y cerró los ojos un momento, intentando lo que los yoguis llaman "perder un segundo" (un momento totalmente en blanco). Cuando volvió a abrirlos vio a un grupo de hombres que llevaban túnicas peludas y pantalones constituidos por tiras de cuero cruzadas. Avanzaban lentamente, y parecían arrastrar uno de los grandes monolitos sobre el terreno. Notó, en particular, que llevaban cabellos oscuros y muy largos. Esta curiosa visión pudo haber durado más si no hubiese llegado un grupo de turistas. Inmediatamente, la señora May volvió al siglo XX.
Este es un ejemplo muy claro de lo que parece suceder en los saltos temporales. El sujeto estaba interesado por lo que le rodeaba, pero no concentrado en ello; el salto ocurrió en un lugar y un momento precisos -cuando su cuerpo tocó el monolito, y la transición del presente al pasado fue tan instantánea como su inversión.
Saltos al futuro
Los saltos al tiempo futuro parecen ser casi tan frecuentes como los que se refieren al pasado; la diferencia es que quienes los experimentan suelen quedar mucho más aterrorizados. Estas experiencias de precognición parecen entrar dentro de dos categorías: precognición mientras se está despierto y precognición en sueños. La segunda puede incluir también sueños repetidos premonitorios, pero son más comunes los sueños aislados. El tema puede ser de naturaleza trivial o trágica. Curiosamente: los acontecimientos dramáticos de la vida parecen no tener prioridad: se dan en aproximadamente la misma proporción que los demás.
Tessa G, tuvo una experiencia auditiva de lo que sucedería 4 meses más tarde en la Torre de Londres.
Es bastante común que en los sueños aparezcan lugares concretos desconocidos para el que sueña. El individuo puede encontrarse con la misma escena más tarde, y en consecuencia el sueño será considerado como una precognición. Sin embargo, puede no ser éste el caso. Parece ser que la mente a menudo registra información subconscientemente, a través de escenas que se ven en la vida real y que más tarde son olvidadas excepto en los sueños. Luego, cuando el lugar verdadero aparece en la vida real, se cree que ha sido anunciado de una forma precognitiva a través del sueno.
La incidencia que tienen los sueños premonitorios supera la de la precognición en estado consciente. Esta es muy común, casi siempre involuntaria, y se da frecuentemente en un corto período de tiempo antes de que se produzca el acontecimiento anunciado. Constituye una predicción más que una premonición, y suele tener por objeto sucesos de escasa importancia. Sin embargo, cuando predicen acontecimientos dramáticos, éstos son precisos e inequívocos. El tiempo transcurrido entre la experiencia de precognición y su cumplimiento suele ser corto, cuestión de horas o días.
Uno de los casos más sorprendentes de precognición de un acontecimiento dramático le ocurrió a la señorita R. H. Hodgskin. de Birmingham (Inglaterra). y a una amiga suya a la que llamaremos Tessa G. El 20 de abril de 1974 las dos estaban pasando el día en Londres y decidieron visitar la Torre. Todo estaba tranquilo y en la "White Tower", que alberga el museo de armas antiguas, sólo había unos cuantos turistas como ellas.
Tras haber pasado un rato contemplando las armas, las dos amigas empezaron a encontrar la atmósfera de los calabozos deprimente, y decidieron volver afuera. Habían subido la mitad de las escaleras cuando Tessa se volvió hacia su amiga y le dijo: "Oigo chillar a unos niños." La señorita Hodgskin no oyó nada, excepto un ligero murmullo de conversación en la parte de abajo, y así se lo dijo a su amiga. Tessa empezó a inquietarse y elevó el tono de voz. "No -dijo- oigo a unos niños gritar y dar voces." Su amiga no conseguía oír nada anormal, y cada una de ellas pensó que los sentidos de la otra funcionaban mal. Sin embargo, Tessa G. estaba evidentemente convencida de que había oído los gritos de los niños, y quedó bastante desconcertada. Finalmente, el punto muerto en el que estaban se resolvió saliendo al exterior en busca de una reconfortante taza de té. El asunto fue olvidado por el momento.
Unos pocos meses después, explotó una bomba terrorista en la "White Tower", matando e hiriendo gravemente a una serie de personas, incluidos varios niños.
¿Qué es lo que oyó Tessa? ¿Sonidos de dolor y terror provenientes del sombrío pasado de la Torre de Londres? ¿.0 la agonía de unos niños que iban a sufrir en aquel mismo lugar unos meses después? Esta segunda explicación parece más probable, aunque no hay ningún medio de confirmar o refutar la cuestión.
La frecuencia de casos de precognición es bastante alta. La predicción tiene una historia casi tan larga como la de la raza humana. y los profetas siempre han tenido cierta fama, aunque, como indica el refrán. "nadie es profeta en su tierra". En realidad, cuando las profecías han sido pesimistas (y exactas) se ha demostrado que ver en el futuro constituye una experiencia peligrosa. Sin embargo, la precognición se sigue produciendo y no parece estar sujeta al control humano. Quizás un día podremos aprender a controlarla.
¿Fenómenos eléctricos?
Algunos saltos en el tiempo parecen relacionarse con posibles experiencias de reencarnación; otros con lo que se consideraban apariciones de fantasmas; otros con percepciones extrasensoriales. Todos parecen funcionar de forma natural, y, sin embargo, la mayoría de la gente los relega al reino de lo "sobrenatural". Pero lo "sobrenatural" en realidad no existe, ya que cualquier suceso que tenga lugar en el Universo natural en el que vivimos debe tener orígenes naturales. Si no podemos explicar un fenómeno basándonos en las leyes conocidas de la naturaleza, esto quiere decir que nuestra información es incompleta. ¿Quién podía explicar el mecanismo de un eclipse antes de que se conocieran los verdaderos movimientos de los planetas?
Sin embargo, el conocimiento del mecanismo de los saltos en el tiempo todavía se nos escapa; de momento sólo podemos examinar las pruebas y buscar denominadores comunes entre las experiencias vividas hasta ahora y posiblemente buscar relaciones con las conocidas leyes de la física.
Hasta el momento, se han descubierto los siguientes factores comunes:
1. Un factor inicial que pone en marcha el fenómeno.
2. Comienzo brusco de la experiencia.
3. Una sensación de estar viviendo en dos zonas de tiempo a la vez.
4. Una sensación de sentirse una parte integral de la experiencia o un participante en, la acción.
5. Ausencia de sonido desde el principio al final de la experiencia.
6. A menudo se menciona la existencia de una marcada diferencia entre las condiciones normales de luz y las que se observan durante la experiencia: se habla frecuentemente de "luz plateada".
Según se ha dicho, parece ser que se producen determinados efectos físicos cuando tienen lugar los viajes por el tiempo: el sujeto ve y oye de una forma anormal, y experimenta una sensación de desorientación o distanciamiento. En algunas ocasiones, la gente ha manifestado haber sentido comezón o náuseas justamente antes de experimentar su viaje por el tiempo: esta reacción es idéntica a la que suelen sentir algunas personas particularmente sensibles ante la inminencia de un terremoto o de una tempestad. (Es interesante señalar que varias de las sensaciones descritas pueden también anunciar la presencia de apariciones o de otros fenómenos paranormales.) Cierta mujer describió "una comezón en los brazos y en las piernas, una sensación de estar enchufada". Y puede que no anduviera desencaminada, ya que existen indicios de que en muchas experiencias paranormales interviene cierto tipo de actividad eléctrica.
La iglesia de Pyrford, donde la señora Turrell-Clarke, presenció unas vísperas del siglo XIII.
Un "enchufe" o un contacto con un objeto parece haber sido la causa que provocó la experiencia de Anne May, como si hubiera pulsado un interruptor. Varias personas han utilizado en sus relatos esos mismos términos al describir sus experiencias individuales. Es como si el objeto que inicia el proceso (en el caso de Anne May, la piedra) tuviera en si mismo el poder de invocar esa confusión.
Efectivamente, si la operación de los viajes en el tiempo se debe a una transmisión de información del pasado o el futuro hacia el presente, esa información debe existir ya en algún sitio. Quizá cada uno de los componentes del mundo en que vivimos está continuamente transmitiendo información acerca de sí mismo (acerca de su forma, color, textura, situación, etc.) por medio de "ondas" todavía desconocidas por la ciencia. Parte de esta información puede ser recibida y absorbida por el material que hay a su alrededor y, cuando las condiciones son propicias, puede ser retransmitida por el receptor.
Cualquier ser humano, situado en la zona donde existe la información y cuyo cerebro esté en ese momento operando en la misma frecuencia, puede registrar una impresión acústica o visual procedente de la "onda" enviada por el primero que hizo la "emisión". Así pues, nosotros mismos en momentos de gran emoción o de tensión podemos estar lanzando al aire señales que serán recibidas dentro de años (o siglos) por alguna persona sensible. La mayoría de las apariciones (aunque quizá no todas) podrían ser atribuidas a este tipo de mecanismo.
Pero, ¿en qué consisten estas misteriosas ondas que tienen el poder de transportar imágenes y sonidos a través del tiempo? No lo sabemos. Sin embargo, es un hecho físico comprobado el que todos los objetos irradian ondas electromagnéticas. Las ondas de la luz, que nos permiten percibir el mundo que nos rodea, son sólo un ejemplo; las ondas de radio, los rayos infrarrojos y ultravioletas, los rayos X y los rayos gamma tienen todos naturaleza electromagnética. La mayoría de estas radiaciones invisibles fueron descubiertas en el siglo pasado; ¿quién puede saber qué tipos de radiaciones están esperando todavía a ser descubiertas?
La fascinante rama de la física llamada mecánica cuántica postula que los electrones en los átomos (y nuestro Universo está construido sobre el átomo) se mueven de acá para allá en el tiempo con idéntica facilidad que en el espacio. Quizá entonces sea posible que la información acerca del futuro penetre en el presente a través de un determinado mecanismo aún desconocido.
El futuro está aquí
Pero si tal información puede regresar de el futuro, entonces ese futuro debe existir ya en algún sitio y en una determinada forma. Y puede ser también que nosotros mismos -y de hecho todo material compuesto de átomos- llevemos con nosotros las semillas de nuestro propio porvenir.
El comportamiento individual de las partículas atómicas es impredecible, pero si es posible prever cómo actuarán en masa. Dicho en otras palabras: todos los acontecimientos parecen estar predeterminados por causa y efecto. Quizás la idea del destino surgió a partir de un conocimiento instintivo de este hecho: de que somos lo que somos y hacemos lo que hacemos porque estamos formados genéticamente de una determinada manera.
Si esto fuera siempre cierto, nosotros y toda la historia humana estaríamos en realidad predestinados, y nuestro futuro ya establecido de forma ineludible. Sin embargo, parece ser que en cierto modo tenemos la facultad de alterarlo -al menos en algunas ocasiones- ejerciendo nuestra propia voluntad.
Por lo tanto, cuando tenemos experiencias de precognición en sueños o despiertos, puede que estemos recibiendo de una materia que ya existe (personas, animales, edificios, etc.) información acerca de su propio desarrollo futuro. Es probable que tal información, a corto plazo, resulte ser verdad, aunque no a largo plazo, ya que al transcurrir un periodo más largo de tiempo existen mayores posibilidades de que la voluntad humana intervenga en el proceso de causalidad.
Una de las puertas medievales de la ciudad de York, donde la Sra. Dove experimentó un viaje al pasado.
Sin embargo, hay que decir que estos casos no son muy corrientes. Los viajes al pasado no siempre pueden ser debidos a las "grabaciones" de acontecimientos pasados, aunque sin duda este mecanismo es el que explica un gran número de casos. Varias personas han afirmado haberse visto envueltas activamente en acontecimientos históricos. Mientras la señora D. Dove se encontraba paseando cerca de Bootham Bar, en York, se vio de repente transportada al pasado cuando un rayo de sol golpeó un escudo de armas colocado en la entrada medieval de la ciudad. Su conciencia del presente desapareció de pronto y se vio envuelta en una escena medieval: vio una gran multitud y un grupo de hombres montados a caballo que despejaban el camino para dejar paso al importante personaje que les seguía. Entonces el sol se escondió, y la brillante escena desapareció. ¿Sería posible que la misma puerta hubiera "grabado" esta escena de su propio pasado y que las especiales condiciones de luz provocadas por el repentino destello hubieran puesto en marcha el play-back? Si esto fuera así, ¿por qué la puerta "escogió" esta escena entre los millones de acontecimientos que tenía grabados? Y, ¿por qué la escena no fue presenciada y confirmada por el resto de las personas que estaban presentes en el York del siglo XX? ¿Contenía acaso esa escena en concreto una especial significación para la señora Dove, por ejemplo el recuerdo espontáneo de una vida pasada?
Sintonizar con el tiempo
El cerebro humano funciona eléctricamente; existen diferencias entre un cerebro y otro, y no todos operan exactamente con las mismas frecuencias. Es posible que las personas especialmente sensibles a los fenómenos psíquicos sintonicen con ondas del pasado o del futuro debido a una mera casualidad, simplemente por el hecho de que la actividad de su propio cerebro se halla en la frecuencia correcta en el momento preciso.
También es cierto que muchas experiencias extrañas relacionadas con el tiempo pueden ser debidas a alucinaciones. El sistema de memoria del cerebro todavía no se conoce por completo, y la mente subconsciente ha resultado ser muy compleja; los sueños y la hipnosis revelan un nivel de creatividad inaccesible en la mente consciente. Y también el alcance completo de la herencia genética es todavía un enigma. Sin embargo, cuando todas las posibilidades han sido consideradas y eliminadas, permanece un gran número de experiencias inexplicables o sólo explicables por la hipótesis del campo de fuerza electromagnética que cada ser humano posee, y a través del cual proporciona y recibe información. Si es verdad que el cerebro que recibe datos eléctricos desde fuentes externas es capaz de traducirlos en imágenes y en sonido, entonces sabremos el porqué de muchos de los fenómenos psíquicos, incluidos los saltos en el tiempo.
servido por gabreil
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